lunes, 13 de junio de 2016



No importa cuan distante me encuentre del punto de llegada. No importa lo lejos que me encuentre de lo que realmente intento y deseo hacer. No importa donde comencó mi principio, si me encuentro a mitad de algo, con miedo a seguir enfrente. Lo importante es no distraerme con ideas ajenas, con consejos ni direcciones impuestas sutilmente, con verdades a medias. Pues he aprendido que al distanciarme por poco que sea de mi sueño, de lo que realmente quiero e intento hacer, me distancio irreversiblemente de lo que realmente soy. María Lasalete Marques

Renacer en el Ocaso...

Renaciendo en el Ocaso, es parte de una vida que necesitó plantearse… ¿Qué hago ahora con lo que tengo en mis manos?
Jamás diría, comenzar de nuevo o partir de la nada…Pues quien ha vivido 45 años, jamás puede partir del punto cero.
Cada persona que enfrenta una situación álgida en el recorrido de las sendas de su vida.
Siempre recomenzará, planteándose una nueva forma de ver y de vivirla, más nunca comenzará de nuevo.
Pues cada quien lleva en si las huellas que se fueron tatuando con el tiempo, sus recuerdos, sus fortalezas, sus debilidades, su aprendizaje, su entorno.
Para comenzar de nuevo, sería necesario nacer de nuevo. Y eso no es posible.
Porque renacer en el Ocaso y no en el alba… Porque es en el Ocaso dónde solemos aventarnos a los recuerdos, reposar el cansancio, meditar y contrapesar situaciones.
Así que dejaré el alba para iniciar mi trayecto en ese Universo llamado Vida.



María Lasalete Marques

Orgullosa de ser Venezolana