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lunes, 13 de junio de 2016

Saudades




Hace unos años dejaste de estar presente en mis estaciones. Dejo de existir las flores de primavera El sol da ria de Aveiro no verão A mermelada de marmelo no outono E os silencios no inverno. Tardes de retos cada vez que precorrias este caminho Neste banco, muito foram as nossas conversas. Muitas foram as lagrimas e os sorrisos. Muito cansaço, muitas alegrias, outras foram apenas como tu decias para lhe fazer a vontade. Voz silente, brillo de olhos, ainda te sinto nesse banco. A olhar para mi con teu sorriso. Ainda ouço o murmurio das tuas frases. Sem te dizer nada, intuias o que de amargo levaba na alma. Ainda consigo sentir a tua mão no meu rosto num intento de tornar tua as minhas tristezas. Pouco foi o tempo no que me adocei da tua ternura de mãe. Mas foram intensos os momentos. Julgo por isso hoje saber o que sentias ao ter-me distante, vivo esse peso hoje na alma, mais intenso, pois o tempo mudou, e a diferença de ti, não tenho o ombro donde apoiar-me. Chegar sem alguém que espere. Acordar sem ruidos. Retomar caminho, acertar e falhar, certamente uma opção plácida para quem a não vive. Ficou o mate das imagens, o baú das lembranças, a diferença da aletria que mimosamente me servias recém feita para o lanche, sabor que jamais alguém igualou. Saudade tua mãe.



No importa cuan distante me encuentre del punto de llegada. No importa lo lejos que me encuentre de lo que realmente intento y deseo hacer. No importa donde comencó mi principio, si me encuentro a mitad de algo, con miedo a seguir enfrente. Lo importante es no distraerme con ideas ajenas, con consejos ni direcciones impuestas sutilmente, con verdades a medias. Pues he aprendido que al distanciarme por poco que sea de mi sueño, de lo que realmente quiero e intento hacer, me distancio irreversiblemente de lo que realmente soy. María Lasalete Marques

Aún me queda camino

Hace una semana me compre un libro de los que realmente me disfruto de leer. Textos inspiradores, que se tornan en el murmullo interior de una voz que aún vive condicionada a un tal vez. Cuando lo estaba comprando, la chica de la tienda me dijo que el domingo 12/6, el autor estaría autografiando el libro, aprovechando mi día libre, fui a que me rubricara el libro, realmente no es la firma lo importante, apenas quería conocer el autor Gustavo Santos, pues ya había leído algunos escritos del mismo. Me preguntó de dónde era, yo ratificando mi nacionalidad Venezolana y mis orígenes portuguesas, me dijo" Se nota que no eres de aquí" Nuevamente vuelve a preguntarme si estoy en Portugal hace mucho, y le digo que no, antes viví en Holanda. Y me pregunta en que País me gusto vivir más. A lo que sin duda alguna le dije Holanda. Me pregunto porqué. luego de responderle me dijo; Ya has vivido bastante, realmente has recorrido algún camino. Realmente si he recorrido algunos kilómetros, he vivido algunas experiencias, unas mejores otras peores, pero siento que aún tengo tanto que aprender, tanto que equivocarme y acertar. Creo que esto es lo que realmente representa el vivir. He conocido gente maravillosa en ambas direcciones, incluso aquellas que me han herido, les guardo especial cariño, pues gracias a ellas he asimilado mejor el aprendizaje. Hay personas cercanas que apenas no me dicen nada porque no reflejan en realidad lo que dicen ser, Hay otras que parecen no estar presentes, pero de las que he aprendido la fuerza de su constancia, he conocido personas luchadoras que arriesgan todo y convierten proyectos en realidades, mismo estando fuera de su zona de confort, de su tierra natal. He conocido personas que cruzan los brazos esperando que todo aparezca sobre la mesa. De todos he aprendido, Y lo mejor que he descubierto en todos estos años, es que aún me queda camino que recorrer.

Debo ser YO

No pretendo luchar contra mi presente, mismo que yo no entienda el porqué, apenas estaré y se que debo pasar por ello, para prepararme, para seguir siendo YO María Lasalete Marques

La otra Orilla

Cruzar a la otra orilla, puede ser mi mejor símil de la vida, es una ruta divergente, el recorrido que hagamos, marca la diferencia, Puedo cruzar el puente, contornar la montaña o porque no sobrevolarla. Puedo optar por aferrarme a los parales del puente, para no sentir el vértigo, Mirar las margenes del río a la distancia, y estremecer al mirar el abismo. Puedo recorrer tan velozmente el puente, que solo logre sentir el viento en la piel, y no darme cuenta de la montaña escarpada del torrente del agua y su brujir. Puedo contornar la montaña, sentir el cansancio, y el placer del descanso. Vivir y sentir todo lo que me envuelve, ver la mariposa como ronda cada flor abierta, como los ramos finos danzan al ritmo del viento. Sentir la humedad del agua ante la cascada, Percibir el fresco olor que me ofrenda el viento, olor de tierra húmeda, de hierba, de flor silvestre. Puedo sobrevolar el cielo, para llegar contemplando un manto y extenso verdor, sin darme cuenta de que un río separa dos orillas, que existe un puente que cruzar. No importa el camino que tomemos, lo importante es que podamos decidir que queremos encontrar, que experiencias deseamos sentir. Cada camino revela un encanto, ninguno es mejor opción que otro, apenas son 3 formas de lograr algo, de posicionarnos para ir al encuentro de nuestro proyecto de vida.María Lasalete Marques

Ella crece en aguas estancadas, largo tallo que la alimenta del suelo donde anclo sus raíces, buscó el aire para abrir su encanto, abre sus pétalos ante la presencia del sol que le enriquece su color, recogiendo su brillo ante la noche, entonces descansa, duerme y sueña. Porqué ser diferente. María Lasalete Marques ACKgB/s320/10040650.jpg" />

​ Si te sientes cansada, es porque trabajas en concretar algo. También puede que te sientas aburrida, entonces muévete. Si la inspiración te invade, danza, salta, corre, escribe, pinta pero hazlo. Lo importante es sentir pasión por ello. Mismo si estas en esos día que solo deseas estar echado en la cama viendo la tele, regálate tiempo. María Lasalete Marques

Renacer en el Ocaso...

Renaciendo en el Ocaso, es parte de una vida que necesitó plantearse… ¿Qué hago ahora con lo que tengo en mis manos?
Jamás diría, comenzar de nuevo o partir de la nada…Pues quien ha vivido 45 años, jamás puede partir del punto cero.
Cada persona que enfrenta una situación álgida en el recorrido de las sendas de su vida.
Siempre recomenzará, planteándose una nueva forma de ver y de vivirla, más nunca comenzará de nuevo.
Pues cada quien lleva en si las huellas que se fueron tatuando con el tiempo, sus recuerdos, sus fortalezas, sus debilidades, su aprendizaje, su entorno.
Para comenzar de nuevo, sería necesario nacer de nuevo. Y eso no es posible.
Porque renacer en el Ocaso y no en el alba… Porque es en el Ocaso dónde solemos aventarnos a los recuerdos, reposar el cansancio, meditar y contrapesar situaciones.
Así que dejaré el alba para iniciar mi trayecto en ese Universo llamado Vida.



María Lasalete Marques

Orgullosa de ser Venezolana